La Federación Salvadoreña de Fútbol (FESFUT) decidió separar de forma temporal al entrenador Eric Acuña de todas las selecciones femeninas nacionales, luego de una denuncia por presunto acoso verbal presentada por los padres de una jugadora de la selección sub-17. La situación se dio en medio de la concentración del equipo en el Premundial de la categoría que se disputa en Trinidad y Tobago. El anuncio fue hecho público por la FESFUT a través de un comunicado oficial, en el que se menciona que se ha abierto un expediente disciplinario para investigar el caso.

La decisión de apartar a Acuña se tomó como una medida preventiva, mientras se desarrolla el proceso de investigación interna. La Federación argumentó que la separación obedece a lo establecido en las políticas de salvaguarda de la FIFA, que buscan proteger a los futbolistas menores de edad y garantizar entornos seguros dentro del fútbol. En este sentido, FESFUT señaló que el caso será analizado por una comisión disciplinaria que evaluará los hechos y determinará las acciones correspondientes según lo que arroje la investigación.

La denuncia en cuestión fue interpuesta por los padres de una futbolista, quienes acusan al técnico de acoso verbal contra su hija durante la concentración en Trinidad y Tobago. La situación escaló hasta las autoridades locales, que tomaron nota del caso. Como resultado del incidente, la jugadora afectada decidió abandonar la concentración junto a otras dos compañeras de equipo. Hasta el momento no se han revelado más detalles sobre el contenido de la denuncia ni sobre el estado del proceso en manos de la policía del país caribeño.

Ante la ausencia del entrenador principal, la selección sub-17 será dirigida por Hugo Escobar en el compromiso restante del Premundial, donde enfrentarán a Estados Unidos. Escobar asume el rol de manera interina mientras se resuelve la situación administrativa y disciplinaria de Acuña. La Federación no ha anunciado un plazo para emitir una resolución final, pero aseguró que el caso se manejará bajo los lineamientos establecidos por los organismos rectores del fútbol y respetando el debido proceso.

Este incidente marca un momento delicado para el fútbol femenino salvadoreño, en un contexto en el que se ha trabajado por fortalecer el desarrollo de sus categorías menores. La FESFUT enfrenta el reto de mantener la estabilidad de sus selecciones mientras se esclarecen los hechos. La situación también pone sobre la mesa la importancia de contar con protocolos claros y eficaces para responder ante posibles casos de abuso o maltrato dentro del deporte, especialmente cuando involucran a jóvenes atletas.