Los aficionados albos ya se acostumbraron a las finales. El domingo tienen una cita más en el Cuscatlán porque será la séptima al hilo. Desde el Apertura 2016 iniciaron esta tradición consecutivamente.

Sin embargo, se han mezclado muchas emociones: jugar con la etiqueta de favorito, tener siempre fichajes de peso en su plantilla, la alegría de ganar un bicampeonato con un título de forma invicta pero también ha sufrido al caer en cuatro de esas seis finales recientes.

El recuento de cada uno de esos eventos es un flasback del camino que ha tenido, donde no todo ha sido color de rosa.

Pocos son los que se han mantenido en estos últimos tres años (Óscar Arroyo, Mario Jacobo, Isaac Portillo, Óscar Cerén y Juan Carlos Portillo).

Esta racha de finales comenzó mal para sus intereses cuando Santa Tecla lo venció en el Apertura 2016 (3-2 con un doblete de Loco Abreu) y en el Clausura 2017 recibió su peor humillación con un 4-0.

Esto llevó a Alianza a sacar la chequera, ficha do refuerzos que ahora se han consolidado como Narciso Orellana, Marvin Monterrosa, Jonathan Jiménez, Rubén Marroquin y Rafael García.

Los albos celebraron con in bicampeonato con el Apertura 2017 (4-1) y en el Clausura 2018 (1-0), siempre ante el Tecla. En este período logró un campeonato invicto.

Pero sus últimas dos finales han dejado lágrimas, perdiendo el Apertura 2018 contra Santa Tecla por 2-1 y el Clausura 2019 contra Águila en los penales.

Este domingo es la oportunidad para buscar la corona 14 a costa de un FAS que está presionado por cumplir una década desde su último título nacional en 2009. Pero si pierde será histórico porque nunca un equipo de Primera perdió tres finales seguidas.

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