Tauro lo derrotó esta noche por 1-0 con un gol marcado a los 3 minutos pero los albos supieron controlar los nervios para ganar la serie. Jugarán cuartos de final contra AD San Carlos

De tres, uno. Alianza sigue vivo en Liga Concacaf y evitó sumarse a Santa Tecla y Aguila, los otros dos representantes salvadoreños que hicieron sus malestas al no superar los octavos de final.

En la teoría, la ventaja de los albos era bonancible con el 2-0 en la ida, gracias a las anotaciones de Raúl Peñaranda e Iván Mancía. Sin embargo, la eliminatoria quedó abierta en Ciudad de Panamá.

Tauro soñó con la remontada con un gol tempranero. A los 3 minutos hubo un córner por el sector derecho y en un centro confuso para todo Alianza el balón picó a tierra para que Freddy Góndola enviara el balón al fondo.

Con esa anotación, el marcador global estaba ya 2-1, siempre a favor del conjunto paquidermo y podía pasar de todo, desde encajar uno o más goles si el rival hubiese estado fino.

Pero el mérito del equipo de Wilson Gutiérrez fue controlar los nervios y proponer en el campo, buscando también el gol.

En la primera parte, Tauro puso en aprietos a la defensa liderada por Henry Romero e Iván Mancía cuando surgieron las triangulaciones, pero con el paso del tiempo los panameños cayeron al pelotazo y permitieron un mejor control.

Ese resultado fue engañoso, Alianza lució mejor y hasta tuvo una clara al 62’ cuando Herlbert Soto estrelló el balón al poste y en el rebote Juan Carlos Portillo no logró superar al portero Humberto Acevedo.

El cierre fue de infarto, se añadieron hasta seis minutos pero Tauro cayó en pánico y le pasó lo mismo que Aguila, que no alcanzó firmar un segundo tanto que forzara el partido hasta los penales.

Alianza perdió pero celebró. Ya está en cuartos. El próximo mes reanudará su participación ante el campeón tico, AD San Carlos, verdugo de los tecleños.

Las rotaciones en Alianza funcionaron. Raúl Cruz jugó de lateral derecho para darle descanso a Rubén Marroquín. Eso sí, a diferencia de la semana anterior, los albos jugaron sólo con un hombre en punta (Peñaranda).

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