Ya son dos jornadas disputadas en el fútbol costarricense, donde reanudaron su torneo Clausura 2020, luego de aprobar un protocolo de seguridad. Los equipos están jugando a puerta cerrada.

Esta semana, la Federación Salvadoreña de Fútbol retomó ese documento y lo presentó como propuesta a los presidentes y representantes de los equipos de Primera División para replicarlo en julio o agosto.

El protocolo sanitario es borrador y está sujeto a observaciones. Una propuesta, además de jugar sin público, es que se dispute en grupos (zonas) para evitar desplazamientos de equipos de oriente a occidente y viceversa.

El director ejecutivo de Alianza, Lisandro Pohl, comentó que ve difícil iniciar una competencia sin público. “Esperemos que en dos meses las cosas estén mejor y podamos jugar en los estadios con un número significativo de aficionados que nos ayude a solventar la parte económica, que es la que a los equipos se les complicaría”.

La mayor preocupación en los equipos de la Primera es la rentabilidad. Si su Liga no generará ingresos no están de acuerdo en el desarrollo del resto de categorías (reservas, Sub 17 y Femenina Mayor.

Tampoco hay fechas seguras para que ruede el balón. Comenzar pronto no es viable porque el Gobierno de la República recién anunció que El Salvador está iniciando la tercera etapa de contagios.

En la interna de la Liga incluso se valora que el formato se modifique para el Apertura 2020 y que se desarrolle entre septiembre a diciembre. “Si jugamos en la cuarta fase (de la pandemia por coronavirus), lo haríamos quizá desde finales de septiembre. También podríamos hacer otros formatos. Podemos cambiarlo y hacer algo más corto. Pero no podemos adelantar mucho sin antes saber las reglas del juego de parte del gobierno”.

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