Perdió el fútbol. El juego entre Alianza y Olimpia era de alto riesgo y se salió de control sin moverse el balón en el terreno de juego.

El 13 de noviembre se disputó la ida de la semifinal de la Copa Premier y dejó saldo de 1-0 a favor de los Leones.

En ese encuentro no se permitió que afición de Alianza se presentará para evitar conflictos, luego de los percances registrados en la semifinal de Liga Concacaf 2017.

El segundo juego estaba previsto que se celebrara este 8 de enero en campo salvadoreño. El Cuscatlán no estaba disponible por remodelación. Se eligió como sede alterna el estadio Las Delicias.

En la semana, los organizadores de Copa Premier hicieron un llamado a que la barra visitante no asistiera, Alianza remarcó ese mensaje pero no se atendió a esto. Todo mal.

Hubo necesidad de solicitar apoyo de agentes de la UMO. Olimpia se desplazó del hotel hacia el estadio con 30 minutos antes de la hora pactada al juego y no con 2 horas como acostumbran los equipos en el protocolo de eventos internacionales.

El cuadro hondureño sufrió daños en su bus. Y en los alrededores del estadio hubo conflicto entre barra de Olimpia y agentes de la UMO.

El juego se suspendió por petición del director ejecutivo de Alianza, Lisanddro Pohl. Se manejó la posibilidad de que Olimpia se quedara en el país para reprogramarlo jueves pero no será posible y tampoco hay fecha para que se disputen esos 90 minutos finales, mientras Real España es finalista desde noviembre.

Pohl lamentó los hechos que generaron este caos. “Lastimosamente siempre vino un grupo de aficionados del Olimpia, que empezaron el desorden afuera del estadio y cuando la afición del Alianza reaccionó, llegó la UMO (Unidad del Mantenimiento del Orden); en ese desorden venía el bus del Olimpia y lastimosamente lo agarraron a pedradas y ellos en lugar de entrar al estadio, decidieron irse. Ese fue el motivo de la suspensión del juego”, declaró.

Comentarios