El caos mundial, producto de la propagación del Coronavirus, tiene tambaleando al fútbol nacional. Su torneo Clausura 2020 se interrumpió cuando estaba por iniciarse la primera fecha. Las preocupaciones están en todos los sectores, desde jugadores a directivos.

El viernes pasado se tomó la decisión de aplazar el campeonato por 30 días y la mayoría de directivos votaron a favor de la reducción del 50% de los salarios de los jugadores en ese período de pausa.

El malestar del gremio de jugadores sentó un precedente al buscar una reunión con el presidente de la Fesfut, Hugo Carrillo, y presidentes o representantes de los equipos. Al final, el lunes solo Carrillo los atendió pero no se llegó a ningún acuerdo.

Hay equipos que han interrumpido sus entrenos, otros intentan no perder el ritmo pero deben acatar las medidas de prevención dictadas por el Gobierno.
Desde el lado de los directivos hay preocupación por lo económico pero no se descarta que el torneo Clausura 2020 quede en abadono, donde no haya campeón ni descendido, siempre que la emergencia se prolongue más de un mes.

El director ejecutivo de Alianza, Lisandro Pohl, comentó “lo estamos haciendo por no cortar de raíz el campeonato (reducción de salarios), por dar un margen si ver las cosas mejoran. Imagínate no mejoran y se tiene que terminar el campeonato, ese dinero como ya lo ofrecimos se va terminar pagando sin posibilidades de poder recuperarlo”.

En tanto, Samuel Gálvez, presidente de Primera División y de Limeño, señaló “(Los jugadores) merecen todo su sueldo, pero también deben entender que este es un momento difícil donde es una situación anómala, no es culpa de nosotros ni del Gobierno. Aquí todos debemos tener un poco de sensatez, es como cualquier empresa”.

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