El fútbol salvadoreño atraviesa un proceso de transformación importante con la creación de nuevos estatutos para la Federación Salvadoreña de Fútbol (FESFUT), un esfuerzo que involucra a varias figuras clave del ámbito deportivo, incluyendo a la Comisión Normalizadora, el presidente del INDES, Yamil Bukele, y el presidente de la Unión Centroamericana de Fútbol (UNCAF), Pedro Chaluja. En una reciente conferencia de prensa, los implicados en este proceso expresaron su compromiso con la mejora del fútbol en El Salvador, destacando los avances en la elaboración de estos estatutos, aunque también advirtieron que este cambio generará reacciones de resistencia por parte de algunos sectores.

Pedro Chaluja, presidente de la UNCAF, subrayó que el proceso de actualización de los estatutos del fútbol salvadoreño está avanzando, pero no reveló detalles sobre su contenido final. Si bien no se ha fijado una fecha específica para su presentación, el dirigente expresó que la última fase de la elaboración de los estatutos está en curso y que se encuentra en una etapa de avance. “Sin el apoyo del Gobierno no vamos a poder lograrlo”, señaló Chaluja, dejando en claro que la colaboración con las autoridades gubernamentales es esencial para el éxito de este proceso. La falta de una fecha precisa para su publicación refleja la naturaleza compleja del trabajo y la necesidad de asegurar que todos los aspectos sean cuidadosamente considerados antes de su divulgación.




Aunque los detalles exactos de los nuevos estatutos aún no se conocen, Chaluja destacó que se implementarán cambios significativos en la gobernanza del fútbol salvadoreño, un tema central para el futuro de la institución. El presidente de la UNCAF mencionó que el objetivo es aplicar “buenas prácticas y costumbres”, fundamentales para la mejora de la gestión en la FESFUT. Este enfoque de gobernanza, según Chaluja, estará basado en la implementación de principios que aseguren una gestión transparente y eficiente. Sin embargo, también anticipó que este proceso generará reacciones negativas entre algunos actores del fútbol. “Van a ver resentidos y heridos, pero hay que salvar el fútbol salvadoreño”, manifestó, refiriéndose a la inevitabilidad de que algunos se sientan perjudicados por los cambios propuestos. Para Chaluja, el bienestar del fútbol salvadoreño debe prevalecer por encima de los intereses individuales.

Uno de los aspectos destacados por Chaluja fue la necesidad de que las personas que asuman cargos clave dentro de la FESFUT, como el Secretario General, cuenten con un perfil profesional adecuado para la gestión de una organización tan importante. En este sentido, el presidente de la UNCAF aclaró que no es necesario que el Secretario General sea un exfutbolista, sino que debe ser un administrador capacitado para manejar una federación de la magnitud de la FESFUT, que, según Chaluja, tiene la mayor cantidad de funcionarios en planilla en Centroamérica. “Necesitamos un buen administrador, quizá no venga del mundo del fútbol o del deporte, pero va a ser una persona con las condiciones y capacidad adecuada para administrar la Federación”, explicó. Este enfoque responde a la necesidad de profesionalizar la gestión de la FESFUT, algo que, según Chaluja, se alinea con las mejores prácticas de gobernanza en las organizaciones deportivas.

Rolando González, presidente de la Comisión Normalizadora, también habló sobre el trabajo realizado hasta el momento. González destacó que, después de la salida de la administración anterior encabezada por Humberto Sáenz, la nueva comisión tuvo que comenzar desde cero. “Nos toca hablar con la asamblea del fútbol (miembros de primera, segunda y tercera) para hablar sobre los avances que hemos tenido”, explicó González, haciendo referencia al trabajo en conjunto con los diferentes actores del fútbol salvadoreño para avanzar en la elaboración de los nuevos estatutos. Esta fase inicial de diálogo y consenso es crucial para garantizar que las nuevas reglas sean aceptadas por todos los sectores involucrados y reflejen un verdadero cambio en la estructura del fútbol en el país.

En resumen, el proceso de actualización de los estatutos de la FESFUT marca un hito en la historia reciente del fútbol salvadoreño, con la intención de mejorar la gobernanza y gestión de la federación. A pesar de que el camino hacia la implementación de estos cambios no será sencillo y se anticipa resistencia, los principales actores involucrados en este proceso han dejado claro su compromiso con el desarrollo y la profesionalización del fútbol en El Salvador. La colaboración con el gobierno, la implementación de buenas prácticas de gestión y la renovación de los perfiles de los cargos clave son algunos de los elementos fundamentales que guiarán este cambio, en busca de un futuro más sólido para el fútbol salvadoreño.