La Federación Salvadoreña de Fútbol (FESFUT) ha sido condenada por la Cámara del Estatuto del Jugador de la FIFA a pagar $48,000, más intereses, al entrenador español Roberto Díaz Mourelo. Este fallo responde a una disputa originada por una oferta de trabajo realizada por Diogo Gama, entonces director de selecciones nacionales de FESFUT, que fue posteriormente retirada de forma unilateral. La situación, que involucra temas contractuales y reglamentos internos, ha expuesto fallas administrativas dentro de la Federación.

El conflicto se remonta al 11 de diciembre de 2023, cuando Gama ofreció a Díaz Mourelo el cargo de director técnico de la selección Sub-15 de El Salvador por dos años, con un salario mensual de $2,000 y dos boletos aéreos anuales. El entrenador aceptó la oferta ese mismo día por correo electrónico. Sin embargo, el 27 de diciembre, Gama comunicó verbalmente al técnico que la oferta ya no era válida debido a su supuesta falta de experiencia. Este cambio repentino llevó a Díaz Mourelo a acusar a la FESFUT de rescisión unilateral de contrato sin justa causa y a presentar una demanda ante la FIFA.




La FESFUT se defendió argumentando que Díaz Mourelo era un pastelero español con experiencia amateur en el fútbol y que la oferta de Gama no era vinculante, ya que solo el Comité de Regularización tenía autoridad para formalizar contratos. Según su versión, nunca se había aprobado oficialmente su contratación. Además, la Federación alegó que la oferta no cumplía con los requisitos esenciales del reglamento de FIFA, especialmente en cuanto a los derechos y obligaciones de ambas partes y la falta de firmas oficiales.

La Cámara del Estatuto del Jugador, tras analizar la evidencia, rechazó los argumentos de la FESFUT. Consideró que la oferta enviada por Gama contenía los elementos esenciales de un contrato y que Díaz Mourelo podía asumir razonablemente que Gama tenía la autoridad necesaria para representarla. También estableció que la normativa interna de la Federación, según la cual solo el Comité podía contratar entrenadores, no era aplicable al caso, ya que Díaz Mourelo no había sido informado previamente de esta condición. Además, el mensaje de aceptación enviado por el entrenador a Gama fue clave para demostrar que había un acuerdo mutuo.

Finalmente, la Cámara concluyó que la FESFUT rompió el contrato de manera unilateral y sin causa justificada, y determinó que debía pagar la totalidad del monto acordado por los dos años de contrato, más un 5% de interés anual a partir de diciembre de 2023. Sin embargo, rechazó la solicitud de Díaz Mourelo para el reembolso de los boletos de avión, ya que nunca llegó a viajar a El Salvador. La FESFUT dispone de 45 días para cumplir con la sentencia. La situación refleja problemas internos de gestión en la Federación, que ahora enfrenta las consecuencias financieras de un proceso administrativo mal manejado.