El encuentro entre Olímpico Litoral y Zacatecoluca FC, correspondiente a la segunda división de El Salvador, estuvo marcado por un incidente que ha generado gran repercusión en el fútbol nacional. El jugador del Olímpico Litoral, Ismael Bonilla, protagonizó un hecho que lo dejará fuera de los terrenos de juego durante un largo tiempo. Todo comenzó con una falta sobre Eduardo Merino, capitán del Zacatecoluca FC, que provocó una decisión drástica del árbitro Ezequiel Renderos. Bonilla fue expulsado tras la infracción, lo que en principio conllevaba una sanción de dos partidos y una multa de $200. Sin embargo, los acontecimientos posteriores complicaron su situación de manera definitiva.
En un acto que fue calificado como antideportivo por la Comisión de Disciplina, Bonilla escupió al árbitro después de haber recibido la tarjeta roja. La gravedad de la acción llevó a la aplicación del artículo 55, numeral 1, letra C del reglamento disciplinario de la liga de ascenso, el cual estipula que este tipo de agresiones debe sancionarse con un mínimo de 12 meses de suspensión. La decisión fue tomada de manera inmediata por las autoridades del torneo, y el castigo impide al jugador participar en cualquier encuentro oficial durante el periodo establecido. La Comisión de Disciplina dejó en claro que no se tolerarán comportamientos de este tipo en el fútbol salvadoreño, resaltando la importancia de mantener la integridad del arbitraje.
¡ISMAEL BONILLA SUSPENDIDO POR 12 MESES! ❌
El jugador del Olímpico Litoral, Ismael Bonilla, fue expulsado en el partido contra Zacatecoluca FC tras cometer una fuerte falta, lo que le costó una sanción de dos partidos y una multa de $200.Sin embargo, el castigo más severo… pic.twitter.com/t82pxAwTJN
— Súper Fútbol (@SuperFutbolSV) February 15, 2025
El escenario del incidente fue el Complejo Deportivo Rafael López, ubicado en el cantón Loma Larga de la Unión, donde se disputó la segunda jornada del torneo Clausura 2025. El Zacatecoluca FC, además de llevarse la victoria con un marcador de 1-3, también terminó siendo testigo de un episodio que empañó el desarrollo normal del encuentro. Según testigos presentes, el ambiente en el estadio se tornó tenso tras la expulsión de Bonilla, lo que evidenció la importancia de mantener el orden y la disciplina tanto dentro como fuera del campo.
Este tipo de situaciones no solo afecta a los involucrados de manera directa, sino también a la reputación de las competiciones locales. Las autoridades deportivas han reforzado en diversas ocasiones la necesidad de respetar las decisiones arbitrales y evitar cualquier tipo de agresión. En este caso particular, el castigo aplicado a Bonilla busca ser un precedente para evitar que se repitan actos similares en el futuro. Los dirigentes de la liga enfatizaron su compromiso de velar por el juego limpio y el respeto entre jugadores, árbitros y cuerpo técnico.
El Olímpico Litoral no ha emitido aún un comunicado oficial sobre el comportamiento de su jugador, pero se espera que en los próximos días se tome una postura clara al respecto. Mientras tanto, Ismael Bonilla enfrentará un largo periodo de reflexión lejos de las canchas. Esta suspensión no solo representa una pérdida deportiva para el equipo, sino que también es un recordatorio para todos los jugadores de que las acciones antideportivas tienen consecuencias severas en el mundo del fútbol.