Club Deportivo Dragón de San Miguel atraviesa uno de los momentos más oscuros de su historia en la liga nacional, acumulando diez derrotas consecutivas, lo que iguala dos récords negativos en el fútbol salvadoreño. Esta racha comenzó en la última jornada del Apertura 2024 y ha continuado durante el torneo Clausura 2025, dejando al equipo en una crisis profunda y con pocas señales de mejora. La situación ha encendido las alarmas dentro del club y ha puesto bajo presión al entrenador uruguayo Pablo Enrique Quiñones, quien aún no ha encontrado la fórmula para detener esta debacle.

El pasado miércoles, el Club Deportivo Dragón cayó 2-1 ante Isidro Metapán, completando su sexta derrota consecutiva en el torneo Clausura 2025. Este resultado igualó el récord de la Universidad de El Salvador (UES) de 2014 por el peor inicio en un torneo corto. Además, el equipo migueleño alcanzó el mismo número de derrotas consecutivas que el Once Municipal en la temporada 2012-2013, lo que los coloca en una posición histórica poco envidiable dentro del fútbol nacional.




Desde el 30 de octubre de 2024, cuando perdió 1-0 frente a Luis Ángel Firpo en la última jornada del torneo Apertura, el Club Deportivo Dragón ha sido incapaz de sumar puntos. Las derrotas se acumularon con caídas ante Once Deportivo, Fuerte San Francisco e Isidro Metapán para cerrar el torneo pasado. En el actual Clausura 2025, el equipo ha continuado perdiendo ante Club Deportivo FAS, Firpo, Club Deportivo Águila, Alianza Futbol Club, Fuerte San Francisco y nuevamente Isidro Metapán. Estos resultados no solo han comprometido su posición en la tabla, sino que también han minado la moral del plantel.

El Club Deportivo Dragón tiene una nueva oportunidad de revertir su suerte este domingo, cuando reciba a Once Deportivo en el estadio Barraza. Sin embargo, el reto no será sencillo. El vigente campeón llega con confianza y un plantel sólido, mientras que los migueleños enfrentarán el encuentro bajo una presión intensa y un margen de error prácticamente inexistente. La afición, que ha sido testigo de esta racha negativa, espera ansiosa una reacción del equipo para evitar que la crisis se prolongue aún más.

Esta serie de derrotas pone en perspectiva los desafíos que enfrenta el Club Deportivo Dragón, no solo en términos deportivos, sino también institucionales. Las decisiones que tome la directiva del equipo de San Miguel en las próximas semanas serán cruciales para determinar el futuro del club en la Primera División del futbol salvadoreño. Si no logran romper la mala racha pronto, el equipo podría enfrentarse a un descenso que sería devastador para su historia en el futbol y su hinchada.