El debut de Hernán “Bolillo” Gómez al frente de la selección de El Salvador no tuvo el desenlace esperado por todos, ya que el equipo cayó por 2-1 ante el Houston Dynamo en un encuentro disputado en el estadio Shell Energy. A pesar de un inicio prometedor, la escuadra nacional de El Salvador no logró sostener la ventaja y terminó siendo superada en la segunda mitad del partido. Este compromiso marcó el inicio de una nueva etapa para el combinado salvadoreño, la cuarta en lo que va de la década, con el desafío de encontrar estabilidad y resultados positivos.

El Salvador sorprendió con un inicio vertiginoso, ya que apenas en el minuto cinco Jairo Henríquez marcó un golazo desde fuera del área, un disparo inalcanzable para el guardameta James Maurer.

Sin embargo, la alegría duró poco, pues un minuto después Diego González igualó el marcador con un espectacular remate desde fuera del área que dejó sin opciones al arquero Tomás Romero. Con este intenso arranque, el partido se volvió de ida y vuelta, con ambos equipos buscando imponer su estilo de juego.

Durante el resto de la primera mitad del partido, la selección salvadoreña intentó generar peligro con una propuesta ofensiva directa, aunque la falta de precisión en los pases impidió que se concretaran jugadas claras. El Houston Dynamo, por su parte, se mostró ordenado en defensa y aprovechó los espacios que dejaba el rival para salir con velocidad al ataque. A pesar de los intentos de ambos conjuntos, el marcador se mantuvo igualado al finalizar los primeros 45 minutos.

En la segunda parte, el cuadro estadounidense comenzó a inclinar la balanza a su favor, mostrando mayor control del balón y una mejor organización en el mediocampo. La insistencia del Dynamo dio frutos al minuto 74, cuando Nicolás Lodeiro cobró un tiro libre desde el costado derecho y Franco Escobar apareció sin marca para empujar el balón al fondo de la red. Este gol significó un duro golpe para El Salvador, que intentó reaccionar en el tramo final del partido, pero sin éxito en la definición.

Con esta derrota, la selección salvadoreña inicia su nuevo proceso con un resultado adverso, pero con aspectos positivos que pueden servir de base para los próximos encuentros. La Azul tendrá una nueva oportunidad este sábado, cuando se enfrente al Pachuca en el estadio “Mágico” González, en otro amistoso que le permitirá seguir ajustando su esquema de juego bajo la dirección de “Bolillo” Gómez.