El Salvador logró una histórica clasificación al Mundial Sub-17 al imponerse por 2-1 a Jamaica en el Estadio Cementos Progreso. Este resultado marcó un momento trascendental para el fútbol juvenil salvadoreño y confirmó el crecimiento del equipo en la competición de la Concacaf U-17. Con una destacada actuación colectiva, el equipo salvadoreño no solo consiguió los tres puntos necesarios, sino que también mostró determinación y coraje en los momentos más críticos del encuentro.

El partido comenzó con un claro dominio de El Salvador, que desde el primer minuto ejerció presión sobre su rival. Este esfuerzo se materializó a los 22 minutos, cuando Jairo Perla anotó el primer gol del encuentro. Perla aprovechó una asistencia precisa para batir al portero jamaicano J. Murray, dándole a su equipo la ventaja. Aunque Jamaica intentó igualar el marcador antes del descanso, la solidez defensiva de los salvadoreños mantuvo el 1-0 hasta el final del primer tiempo.

El segundo tiempo presentó un desafío diferente para El Salvador. Jamaica salió al terreno de juego con más agresividad y determinación. Esta presión resultó en el gol del empate al minuto 48, cuando R. Campbell-Dennis finalizó una jugada rápida que desbordó a la defensa salvadoreña. Con el marcador igualado, el partido se tornó aún más tenso y vibrante, con ambos equipos buscando la ventaja definitiva.

La respuesta salvadoreña no tardó en llegar. A los 80 minutos, Bryan Ramírez se convirtió en el héroe del partido al anotar el gol de la victoria. Ramírez aprovechó una asistencia de Edwin Guardado y, con un disparo preciso, venció al arquero jamaicano, desatando la celebración entre los jugadores y aficionados. Este gol fue crucial para sellar la clasificación de El Salvador al Mundial Sub-17, un logro que llenó de orgullo a todo el país.

Jamaica luchó hasta el último minuto por lograr el empate, pero los ajustes tácticos realizados no fueron suficientes para cambiar el resultado. El pitazo final decretó la victoria de El Salvador por 2-1, un marcador que refleja la capacidad del equipo para sobreponerse a la adversidad y mantener la calma en los momentos críticos.

Con esta victoria, El Salvador aseguró su lugar en el Mundial Sub-17 y demostró que su fútbol juvenil tiene un prometedor futuro.