Milton “Tigana” Meléndez confirmó recientemente su salida de Alianza, equipo en el que se desempeñaba como Director Deportivo y Asesor Técnico. En una entrevista con EL GRÁFICO, el exjugador y también exentrenador de los albos explicó las circunstancias que rodearon su despido, el cual fue inesperado para muchos, incluidos sus propios colaboradores. “Hoy recibí mi carta de despido de mi cargo en Alianza, por lo que ya no seguiré como Director Deportivo ni como Asesor Técnico del equipo”, comentó Meléndez, quien también confirmó los rumores de su separación que circularon a principios de la semana.

La salida de Meléndez parece estar relacionada con la decisión de los propietarios del club de reducir la planilla, un proceso que incluyó también la propuesta de un cambio en el puesto de director técnico. “Me llamaron para ofrecerme el puesto de técnico del Once Deportivo. Me dijeron que era un proyecto muy ambicioso, pero yo entendí que no era conveniente para mí”, explicó “Tigana”. Según relató, se negó a tomar el cargo debido a que no confiaba en el proyecto, lo que generó la respuesta de los directivos de Alianza de darle tiempo hasta el 28 de febrero para seguir en su puesto, pero solo para luego ser informado de su despido definitivo.

El proceso de su salida no fue sencillo. Meléndez trató de comunicarse directamente con el propietario de Alianza, Fito Salume, pero sus intentos fueron infructuosos. “Le pedí al hijo de Fito Salume poder hablar con él, pero nunca me llamó. Luego me dijeron que había hablado con su papá, quien me pidió que lo pensara, pero nuevamente le respondí que no aceptaría la oferta”, relató. A pesar de la situación tensa, Meléndez aclaró que no guardaba rencor hacia los directivos, aunque reconoció que la decisión final fue impulsada por la necesidad del club de reducir costos.

En cuanto a su situación laboral, Meléndez explicó que se acercó al Ministerio de Trabajo para resolver lo relacionado con su indemnización, ya que su puesto estaba formalizado en la planilla del equipo. “Ya fui a resolver el tema con el Ministerio de Trabajo porque yo estaba en planilla. Les entregué los cálculos que me hicieron y todo lo relacionado. Me dieron la carta de despido, que era lo que yo quería, porque el abogado me dijo que mientras no me la entregaran, no podía dejar de presentarme en mi lugar de trabajo”, mencionó. De esta forma, la formalidad de su despido fue resuelta, y finalmente “Tigana” dejó el equipo de manera definitiva.

A pesar de las circunstancias, Meléndez se mostró agradecido por la oportunidad brindada por Alianza y dejó en claro que su salida no debería afectar el futuro del club. “Hay buenos jugadores, un buen equipo, y solo se trata de hacer bien las cosas administrativamente para que el equipo se mantenga a flote”, dijo. Con respecto a su futuro, Meléndez no tiene planes inmediatos, pero aseguró que esperará a que se presenten nuevas oportunidades. “Por ahora no sé, voy a esperar a ver qué pasa”, concluyó, dejando abierta la posibilidad de nuevas aventuras en su carrera, pero con la tranquilidad de haber cumplido con su labor en Alianza.

Finalmente, Meléndez envió un mensaje claro a la afición de Alianza, animándolos a mantener la confianza en el equipo. “El hecho de que yo salga del equipo no quiere decir que el equipo se venga abajo”, señaló. A pesar de los cambios internos, la prioridad ahora es seguir manteniendo al club entre los más competitivos de la liga, especialmente en un equipo con tantas expectativas de su hinchada. “Si perdemos el rumbo, será difícil en un Alianza en el que todos los aficionados están esperanzados en verlo siempre en semifinales, finales, en los primeros lugares y como campeón”, concluyó.