Odir Acosta es un joven futbolista salvadoreño que se ha destacado en diferentes partes del mundo, y actualmente se encuentra jugando para el Real Murcia C en la Tercera División de España, conocido también como el equipo Imperial. Con apenas 22 años, Acosta ha tenido la oportunidad de desarrollarse en diversas ligas internacionales, lo que le ha permitido aprender y crecer como jugador. En una reciente entrevista desde la ciudad de Murcia, el talentoso delantero compartió sus experiencias, sus logros y sus aspiraciones, mostrando una mentalidad enfocada en mejorar cada día y en seguir alcanzando nuevos objetivos, entre los cuales destaca un acercamiento a la selección nacional de El Salvador.

Desde muy temprana edad, Odir Acosta se sintió atraído por el fútbol. En sus palabras, comenzó a jugar desde los cuatro años, cuando su padre le mostró por primera vez lo que era una pelota y cómo manejarla. Para él, el fútbol se convirtió rápidamente en una pasión, un medio para experimentar la satisfacción de ganar y sentirse un vencedor. “Desde ese momento, mi amor por el fútbol nunca ha dejado de crecer”, expresa. Acosta explica que el principal motor que lo impulsa a seguir adelante con su carrera es esa constante necesidad de superación personal y la oportunidad de competir al más alto nivel. El deseo de ganar y representar a su país lo mantiene motivado día tras día en su camino profesional.




El fichaje por el Real Murcia C representa un paso significativo en su carrera. Para Acosta, llegar a formar parte de este equipo ha sido una gran oportunidad para seguir creciendo y profesionalizándose aún más como futbolista. “Este nuevo reto representa una gran oportunidad, un paso adelante respecto a los logros anteriores”, explica. El joven delantero sabe que en el fútbol se requiere de trabajo duro, disciplina y un enfoque claro hacia la mejora continua. Agradece a todas las personas que lo han apoyado durante este proceso, destacando el apoyo recibido tanto de Daniel Infante como de Pedro Asensio, quienes fueron claves para su llegada a España. Para Acosta, el Real Murcia C no solo es un equipo, sino un lugar donde podrá seguir desarrollando su potencial y alcanzar nuevas metas.

El hecho de haber jugado en varios países, como Alemania, Brasil y ahora España, le ha permitido tener una perspectiva amplia sobre los diferentes estilos de juego en el fútbol mundial. En Alemania, el nivel de exigencia y la intensidad del juego fueron un reto importante, especialmente por la barrera del idioma. Sin embargo, fue en Alemania donde Acosta aprendió la importancia de la disciplina, la constancia y la competencia de alto nivel. “La mentalidad allá es muy clara: nunca puedes fallar y siempre debes dar el 100%”, señala. En Brasil, experimentó una cultura futbolística completamente distinta, caracterizada por la alegría y la creatividad en el campo. “El fútbol brasileño es divertido y lleno de magia. Aprendí mucho de los futbolistas brasileños, quienes tienen un estilo de juego único”, comenta. Finalmente, en España, Acosta ha tenido la oportunidad de enfocarse más en el aspecto táctico del juego, aprendiendo a trabajar como parte de un equipo y a mejorar sus habilidades mentales y estratégicas. “Lo que he aprendido aquí va más allá de lo físico; se trata de entender el fútbol desde un punto de vista táctico y colectivo”, añade el jugador.

A lo largo de su carrera, uno de los momentos más especiales para Odir Acosta fue su convocatoria a la selección Sub-22 de El Salvador. Ser llamado para representar a su país fue una de las experiencias más significativas de su vida, tanto a nivel personal como profesional. Para él, no hay mayor orgullo que jugar con la camiseta de la selección nacional, un sueño que siempre había tenido y que finalmente pudo concretar mientras se encontraba en Alemania. “Cuando me puse la camiseta con el número 12 y vi ‘El Salvador’ en ella, entendí que estaba representando algo mucho más grande que yo mismo”, recuerda con emoción. Acosta también tuvo la oportunidad de disputar amistosos tanto en El Salvador como en Estados Unidos, lo que le permitió conocer más a fondo la cultura futbolística del país y fortalecer su vínculo con sus compañeros de equipo. “Fue una experiencia maravillosa poder compartir esos momentos con mis compañeros y sentirme parte de la selección de mi país”, expresa.

El crecimiento personal que Odir Acosta ha experimentado en su carrera no se limita a sus experiencias en el extranjero. Su tiempo en Brasil y Alemania le permitió aprender lecciones valiosas que han influido directamente en su forma de jugar y en su visión del fútbol. Para él, el fútbol no es solo un deporte, sino una pasión que se vive tanto dentro como fuera del campo. La competencia internacional lo ha llevado a perfeccionar sus habilidades técnicas y a mejorar su capacidad para tomar decisiones rápidas y acertadas durante el juego. “El fútbol es una escuela de vida, me ha enseñado a ser disciplinado, a trabajar en equipo y a no rendirme nunca”, asegura. Gracias a sus vivencias en diferentes ligas, Acosta ha logrado construir una mentalidad sólida, enfocada en la superación personal y en el deseo de seguir dejando huella en el fútbol mundial.

En resumen, Odir Acosta es un joven futbolista salvadoreño que sigue trabajando incansablemente para lograr sus sueños. Con su reciente fichaje por el Real Murcia C, se ha abierto una nueva etapa en su carrera, llena de desafíos, pero también de grandes oportunidades. A través de sus experiencias en Alemania, Brasil y España, ha aprendido lecciones valiosas que lo han ayudado a mejorar como jugador y a crecer como persona. Su llamado a la selección Sub-22 de El Salvador fue un hito importante, pero Odir sabe que aún tiene mucho por recorrer. Con la humildad y el compromiso que lo caracterizan, sigue entrenando día tras día con la esperanza de representar a El Salvador en el máximo nivel y de continuar brillando en su carrera futbolística.