Hace 41 años, un joven talentoso de El Salvador, Jorge “Mágico” González, hizo su debut con el Cádiz CF en un día que quedaría marcado en la historia del fútbol español. Aquel momento, ocurrido el 05 de septiembre de 1982 fue el inicio de una relación mágica entre un jugador excepcional y un club que aún lo venera como uno de sus máximos ídolos.

El Cádiz formó su once titular en ese memorable día con jugadores como Catalán, Amarillo, Vojinovic, Chano, Dos Santos, Mejías, Dieguito, Choquet, Escobar, Manolito y, por supuesto, Mágico González. El resultado final de ese partido fue un empate 1-1 frente al Murcia, con el gol anotado por González, que dejó una primera impresión imborrable.




Durante su primera etapa en el Cádiz, que abarcó las temporadas 1982 hasta 1984, Mágico González disputó 84 partidos y marcó 37 goles, demostrando su capacidad para deslumbrar a los aficionados con su magia en el campo. Su segunda etapa en el club, que se extendió de 1986 a 1991, vio a Mágico jugar 135 partidos y anotar 40 goles adicionales, consolidando su estatus como un ícono del Cádiz y del fútbol español en general.

El legado de Mágico González sigue vivo en la memoria de los seguidores del Cádiz y del fútbol en general. Su estilo de juego único y su habilidad para llevar a cabo jugadas asombrosas continúan inspirando a las generaciones futuras de jugadores, y su nombre perdurará como uno de los grandes del deporte.

A lo largo de su carrera en España, Mágico González demostró ser mucho más que un futbolista talentoso; se convirtió en un embajador de El Salvador y un símbolo de inspiración para los talentos de nuestro país. A pesar de los años transcurridos desde su debut en el Cádiz, su legado perdura, y su nombre sigue resonando con reverencia en el mundo del fútbol, recordándonos la magia que puede traer un jugador excepcional al deporte que amamos.