El enfrentamiento entre FAS Femenino y Águila en los cuartos de final dejó varias emociones que han sido opacadas por la deuda que sufren las jugadoras del cuadro rojo. Tras un primer partido victorioso para FAS, el duelo de vuelta se inclinó hacia Águila con un ajustado marcador de 2-1, llevando la definición a penales, donde Águila finalmente se impuso 4-3.

Sin embargo, más allá del resultado deportivo, surgen preocupaciones significativas en torno al equipo de FAS Femenino. Las jugadoras hicieron público un comunicado denunciando una deuda salarial de un mes completo más 24 días de noviembre por parte de la Junta Directiva. Intentos previos de solucionar esta situación fueron rechazados, encontrándose con puertas cerradas y nulo diálogo.




Este conflicto financiero y administrativo ha puesto de manifiesto el desorden interno en FAS, generando incertidumbre sobre aspectos básicos para el equipo. En medio de la lucha por clasificar a las semifinales, las jugadoras expresaron su preocupación por la falta de certezas sobre aspectos esenciales como alimentación, hidratación y apoyo necesario para afrontar el crucial partido en San Miguel.

El reclamo de las jugadoras no solo se enfoca en lo deportivo, sino en la dignidad y respeto que merecen como parte fundamental de la institución. Más allá del desempeño en el campo, la situación financiera y el respaldo administrativo son piezas clave para el desarrollo adecuado del equipo, aspectos que hasta el momento han estado ausentes.